Dice la alabanza me da la paz, me da poder y lo cierto Padre es que me diste ambas cosas hoy, pues me diste poder sobre el espíritu de ira y me diste paz después de perdonar. Eso con nada se paga más que con obediencia, por eso Padre aunque me cueste trabajo y siga medio dormida a las cinco te veo y ahora haré mi lista de oración en la noche. Te amo Padre.
martes, 6 de septiembre de 2011
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